SORIA NAVIDEÑA: CALMA Y BELLEZA NATURAL

1. Escápate del estrés urbano
Deja atrás el tráfico, las compras y las reuniones interminables. Pasea por los bosques de pinares de Vinuesa, escucha el crujir de la escarcha bajo tus botas o disfruta de un paseo junto al río Duero en San Esteban de Gormaz. Respirar aire puro y caminar al ritmo que tú elijas te ayudará a relajarte y cargar energías.
2. Disfruta de casas rurales con encanto
Elige alojamientos que transmitan historia y confort. Por ejemplo: una casa de piedra en Yanguas con chimenea y vistas al valle, un antiguo molino en Medinaceli convertido en posada o un palacete rehabilitado en El Burgo de Osma. Perfecto para leer frente al fuego, preparar cenas familiares o simplemente contemplar la nieve caer.
Descubre tu escapada ideal: visita nuestro apartado de alojamientos y reserva la casa rural perfecta para vivir una Navidad inolvidable en Soria.
3. Paseos por la naturaleza soriana
Descubre la belleza de la Soria invernal: rutas por el Cañón del Río Lobos, senderos del Hayedo del Razón o excursiones hasta la Laguna Negra. En otoño e invierno, los paisajes se cubren de tonos ocres y plateados que parecen sacados de un cuento. Lleva cámara y disfruta de la tranquilidad.
4. Mercadillos y tradiciones locales
Visita mercadillos navideños en pueblos como El Burgo de Osma, donde encontrarás artesanía, adornos y productos típicos. Participa en talleres de decoración, belenes vivientes o incluso degustaciones de dulces tradicionales. Es la mejor forma de conocer la cultura local y llevarte recuerdos únicos.
5. Sabores que reconfortan
Soria ofrece platos de temporada que reconfortan: prueba sopa castellana, guisos de jabalí o ciervo, castañas asadas en la plaza del pueblo y dulces típicos como mantecados o borrachuelos. Muchos restaurantes rurales ofrecen menús micológicos o navideños con productos locales, ideales para entrar en calor tras un paseo por la nieve.
Recomendación: se aconseja realizar la reserva con antelación, dado que diciembre es un mes con alta demanda y los restaurantes suelen completar su aforo rápidamente.
6. Actividades para toda la familia
Desde talleres de manualidades navideñas en Calatañazor, paseos en trineo o rutas en burro por bosques nevados, hasta pequeñas excursiones para buscar setas o castañas. También se pueden organizar juegos en la nieve o concursos de decoración de galletas en la casa rural.
7. Planifica tu escapada con antelación
Diciembre es temporada alta. Reserva tu alojamiento con tiempo y organiza actividades: rutas guiadas por el Cañón del Río Lobos, visitas culturales a castillos como el de Gormaz o entradas para conciertos y belenes vivientes. Así aseguras que cada día tenga su plan y no quedes a merced del azar.
8. Prepárate para el frío
Lleva ropa de abrigo: abrigo grueso, gorro, bufanda, guantes y calzado impermeable. También puedes llevar termos con chocolate caliente para los paseos o linternas para excursiones al atardecer por los bosques. Incluso una manta extra en la casa rural hará que cada momento sea más acogedor.
9. Combina descanso y cultura
Visita pueblos medievales iluminados como Calatañazor, Medinaceli o San Esteban de Gormaz, explora plazas, iglesias y museos, y combina estas visitas con tardes de relax junto a la chimenea. Caminar por calles vacías cubiertas de luces navideñas ofrece una experiencia única y muy fotogénica.
10. Regálate tiempo y conexión
Apaga el móvil durante unas horas, disfruta de la chimenea con un buen libro o una charla con amigos, y contempla la naturaleza desde tu ventana. Haz senderismo al amanecer, prueba recetas locales o comparte una cena especial en familia. La Navidad rural no es solo un destino: es una experiencia que recarga cuerpo y alma.









