La ciudad de Soria capital es pequeña, pero con un mundo dentro: pasea por la calle El Collado, refractario de comercio local bajo la sombra de La Dehesa, ese parque de castaños, flores y silencio compartido. Camina los soportales de la Plaza Mayor, observa la Concatedral de San Pedro, la iglesia de Santo Domingo y los enigmáticos arcos de San Juan de Duero: cada uno, una lección de sobriedad y belleza.