Al este de Soria, entre las sierras de La Pica y Deza y el cauce del Duero, se despliega la extensa y cerealista Comarca de Campo de Gómara, donde los campos de trigo y cebada crean un horizonte dorado hasta donde alcanza la vista. Es la tierra del silencio, del secano fértil, de la piedra erguida y del cielo profundo. Aquí, tierra y memoria se encuentran en un latido de piedra, historia y viento.